Empezamos la lista muy fuerte, con un clásico imperecedero. Pese a lo que pueda plantear el nombre y la consola de la que proviene, Ultimate Ghosts and Goblins NO es un port ni un remake, sino la cuarta parte de la saga Ghost and Goblins, con todo lo que ello conlleva. Más vidas (¿por suerte?), más velocidad, más jefes, más objetos, más pantallas enervantes y, en definitiva, mucho más sufrimiento en este plataformas imposible. En japón no les pareció suficiente e incluso cuentan con una edición extra que incluye una dificultad endiablada como la de los anteriores (Gokumakaimura Kai) y desprovisto de todas las ventajas que trae el modo Estándar del Ultimate. Un juego hecho con un hijoputismo solo digno de la mente sádica de Capcom (aunque sin llegar a la maldad de los originales), y por ahora el último de la saga hasta que les de por hacer una edición free to play para navegadores.
Puntos negativos no le sé encontrar ninguno. ¿Su dificultad? Ni de lejos: es también el encanto del juego, y aunque nunca he sido capaz de completarlo (y mira que le he echado sus horas...), está entre mis favoritos del catálogo de la consola, sin
ninguna duda. Pese a tener gráficos 3D, conserva la estética y jugabilidad clásicas pero aportando un montón de novedades. ¿Qué más se le puede pedir? Aprovechad y jugadlo si tenéis la oportunidad: merece muchísimo la pena.