[PC/PS4/PSV] Dariusburst: Chronicle Saviours

Mis primeras partidas a Dariusburst, en su versión de PSP, no fueron muy emocionantes. Su música me empujaba a seguir jugando, pero no encontraba en su modo arcade nada que me fascinara, hasta que descubrí los modos Burst y Misión y empecé, verdaderamente, a entender el juego. Un juego bastante chulo, sí, aunque tampoco mataba por todo lo que podría haber sido y no fue. Cuando me enteré que el pasado diciembre saldría un port de la versión de recreativas (mejorada hasta el infinito y más allá respecto a la original), no tenía muy claro si la compraría de salida, pero acabé cayendo porque terminé disfrutando mucho de su versión portátil y madre mía cómo se veían los jefes nuevos en los vídeos. Tras jugar, solo necesité diecisiete horas para considerar que Dariusburst: Chronicle Saviours era mi juego favorito de 2015, por más que me pesara que alguien le robara ese puesto a mi amado Shattered Soldier.

Pero, ¿qué ha pasado en todos estos meses? ¿Por qué no salió nunca ninguna crítica de mi juego estrella de 2015? Sentía que no había aprovechado Dariusburst, que no había disfrutado de todo lo que tenía que ofrecerme, y que no podía hablar con propiedad de algo tan inmenso habiéndole dedicado tan poco tiempo. No obstante mi marcador supera ya las cien horas por lo que, aunque creo que todavía me queda mucho por ver, considero que ya puedo hablar aquí de un juego que ha acabado siendo tan especial para mí. Sí, esto es un juego de naves. Pero no cualquiera: es un shmup inmenso, mastodóntico, lleno de jefes increíbles, niveles impresionantes, muchos modos de juego, e ideas extraordinarias. ¿Puede un shmup merecer un texto tan largo y personal como este? Mi respuesta es que puede y debe tenerlo, porque estamos ante algo que posiblemente sea irrepetible. Dariusburst ha sido ninguneado hasta decir basta por medios e usuarios, solo por ser un shmup a precio de juego completo: como si con un par de horas ya se viera toda su profundidad... pero nada más lejos de la realidad.

¡Checkpoint cumple tres años!

Pues sí, amigos: ha llegado ése momento. ¡Tres añazos! Como siempre digo, el blog nació en un verano aburridísimo, como seguro que otros tantos habrán surgido de la misma forma, y es por éste motivo que no dediqué más de un minuto a pensar el nombre. Con 94 análisis en el momento de escribir ésta entrada y 213 entradas en total, Checkpoint continúa adelante un año más, y con ganas de seguir.

Debería haber hecho un pastel con éste logo y ponerle tres velas.
Tristemente no se me ocurrió a tiempo.

Hablemos un poco de temas generales, y es que el ritmo de publicación ha ido sorprendentemente bien. El mes que menos cosas se han publicado tuvo tres entradas, y contando ésta, llevamos 40 entradas en lo que va de año. Quizá el volumen de análisis ha sido inferior al del segundo año, pero no por ello estoy descontenta... ¡en absoluto! Ha aumentado levemente el número de entradas-reflexión (de una a tres o algo así, que ya es mucho para mí), fangirleos, y en general lo que no son estrictamente análisis, así que hay más variedad. También hablo de más tipos de juegos, y he reducido un poco la cota de puzles. Mal hecho, esto último, pero bueno... ¡he jugado a sandboxes! ¡Y A SHOOTERS! O, por lo menos, estoy en ello, sí.

¡Feliz año nuevo, y gracias a todos!

Cuando empecé el blog, durante 2011, estaba a punto de ir a la universidad, en un agosto aburridísimo en el que ni si quiera tenía internet en mi habitación. Recuerdo que me pasaba horas enteras en el PC de mi padre cada noche (donde sí tenía internet), y allí conocí a Alexhunt, que con su reseña de Demikids y nuestro amor común hacia Shin Megami Tensei, me animó a abrirme mi propio blog, y ahí es donde empezó ésta aventura que al principio era una página en broma para matar al aburrimiento, pero que con la tontería lleva ya más de dos años.

Desde entonces, han pasado muchas cosas. Al final sí que fui a la universidad, me dio tiempo a hartarme y dejarla por otra cosa, conocí a mucha gente a lo largo del tiempo (y a muchos os he llegado a conocer en persona), además de unirme a la familia de retroscroll, un pequeño proyecto gracias al cual me lo he pasado bomba. A causa de éste blog he vivido momentos tan surrealistas como abrir el correo y encontrarme con "El Baroque catalán", un mensaje poco subliminal para que juegue a Pathologic, o una persona que me pregunta qué demonios le veo a Drakengard (y con razón). Son detalles sin importancia pero, poco a poco, se le coge cariño a éste pequeño espacio. 

A veces recibo un mensaje de un desconocido dándome la enhorabuena por mi página, recomendándome algún juego, pidiéndome recomendaciones, o simplemente diciéndome: "¡A mí también me encanta tal cosa!". Es por éstos pequeños detalles que querría daros las gracias a todos (¡ya sabéis quiénes!), porque cada comentario cuenta y sin vosotros ésta página probablemente no hubiera durado tanto ^_^.

En 2014 habrá alguna novedad, espero (empezando por el diseño, que debería cambiar el banner al menos... pero no penséis que por ello voy a dejar de hablar de Baroque), y puede que empiece a hablar de manga a parte de videojuegos, la verdad es que aún me lo estoy pensando y está por decidirse. Quizá empiece a hacer algo a parte de reseñas..., o quizá no. Probablemente ésto último, pero yo que sé. Aunque dudo que empiece a colgar profundas reflexiones sobre el mundillo, lo siento. En cualquier caso...


Por todo lo vivido y por todo lo que queda por vivir con vosotros, ¡Feliz 2014 e, independientemente de cómo haya sido vuestro 2013, espero que todo os vaya estupendamente! 


Y ya sé que navidades se han pasado, pero éste gif es
demasiado perfecto como para guardármelo para mí sola.

Gracias a todos por pasaros por aquí:
el año que viene, más y mejor :D


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