Cuando se anunció Metal Gear Rising: Revengeance, solo sabíamos que iba de cortar cosas en vez de esconderse de ellas, y fue por ello criticado hasta la saciedad por los más puristas fans de Metal Gear. Ni si quiera Konami sabía cómo afrontar el desarrollo de un juego de acción de tal calibre, pero tras años en el limbo, Platinum Games se puso a la cabeza del proyecto y, la verdad, salió un juego muy disfrutable pese a los errores o carencias que se le han ido criticando. Algunos lo aman, otros lo odian... la cuestión es que Revengeance no es un Bayonetta adaptado al universo Metal Gear, sino un hack'n'slash con un estilo propio que, sin embargo, está sorprendentemente bien llevado.
Año nuevo y juegos nuevos, supongo. En lo que llevamos de año me he terminado un juego (aunque he hecho un poco de trampa, porque el 31 de diciembre estaba ya en el jefe final), y he jugado unas cuantas horas a los otros dos que aparecen en esta entrada: estrategia, hack'n'slash y hasta un JRPG (!!!) conforman la maravillosa tríada musical de hoy, no solo por los temas sino por los propios juegos. Música marchosa para todos los públicos para alegrar esta semana entrante que tan cuesta arriba se hará para muchos. Y para qué negarlo, vengo a presumir de mis regalos.
Codename S.T.E.A.M.: Steam, Steel, Strangers III
Así es: por fin estoy jugando a Codename S.T.E.A.M., uno de los juegos a los que más ganas les tenía de 3DS y sinceramente no me está decepcionando para nada, en un regalo de reyes totalmente inesperado. Todo en él me gusta en las dos horas que llevo: lo estúpida que es la historia, los diseños de personajes que se alejan tanto del estilo waifu kawaii que está sufriendo esa otra saga de Intelligent Systems, un sistema de combate original y divertido... pero lo que más destaca para mí es su banda sonora, que es sinceramente un regalo para los oídos de cualquier fan del maravilloso y fantástico Advance Wars: Dark Conflict, mi juego favorito de la saga.