Sabéis que me tira lo bizarro, que juego a cosas como
Urban Yeti sólo por el factor absurdo, y que cuando descubrí de la existencia de
Chulip, fui corriendo a jugarlo porque iba sobre besar a tus vecinos. Cuando hace un par de años en
HardcoreGaming101 descubrí que existía un simulador de citas donde en vez de a chicos has de ligarte a palomos, me dije:
"dios mío, necesito jugar a esto", pero la cosa se fue retrasando debido a problemas técnicos. No obstante, llegué a Hatoful esperando echarme unas risas (y vaya si las tuve), pero el recuerdo que me queda es que, en realidad, ha sido una novela fantástica con una gran historia. Sí, he dicho fantástica, en serio, y no me he vuelto loca
todavía. Bienvenidos a Hatoful Boyfriend, el primer Datesim de palomos.