Probé Black Knight Sword por primera vez hace un par de años, cuando me cambié de casa y pude por fin conectar la PS3 a internet. Me descargué su demo inmediatamente y descubrí con sorpresa que era más chulo todavía de lo que lo pintaban los tráilers, que ya me habían cautivado antes. La segunda producción conjunta entre Grasshoper Manufacture y Digital Reality, que pasó con mucha más discreción que Sine Mora (su primera colaboración) y que, sorprendentemente, está doblado al español. Un juego raro de cojones, que no llovió a gusto de todos pero que a mí, personalmente, me ha gustado mucho. Tras convencer a
Nowhere Grrrl de comprarlo a medias, pude disfrutar de él durante las vacaciones de navidad, y no me arrepiento de la compra.